EL CASERÍO DE TAFALLA, CÓMO INNOVAR MANTENIÉNDOSE FIELES A SUS ORÍGENES.
Se les considera un referente en la confitería española. 45 años de experiencia en un sector que muestra una importante inquietud por la innovación. Hemos hablado con Mikel Lacunza, Director Gerente de El Caserío de Tafalla para conocer el valor que para su empresa tiene la innovación y cómo la aplican a su catálogo de productos.
¿Después de más de 40 años en el mercado, cuál es la posición actual de El Caserío de Tafalla?
El Caserío nace de una inquietud de cinco emprendedores de Tafalla, con el ánimo de expandir por toda España el caramelo con piñones, que se venía elaborando por un maestro confitero en Tafalla, con una capacidad y recursos limitados. La expansión del producto vino a partir del propio producto. La formulación y su modus operandi le dotaba de un sabor y calidad percibida al producto diferente. Desde aquel año, 1.964, el producto fue ganando adeptos, gracias a la calidad del producto, y ha sido el propio mercado el que le ha colocado como un producto referente dentro del mercado de la confitería en España. Para que este proceso se haya producido, El Caserío ha permanecido fiel a la formulación original, de modo que el caramelo tiene el mismo sabor que en los años de inicio de la actividad.
¿Cómo se integra en El Caserío de Tafalla el trinomio productos, exigencias de calidad y seguridad alimentaria?

Durante el largo período de actividad de la empresa las exigencias en seguridad alimentaria y calidad han evolucionado constantemente, exigencias a las que El Caserío ha tenido que adaptarse en aras de mejorar sus procesos tanto internos como externos. La calidad es el eje sobre el que pivota la empresa. Calidad en los ingredientes, en la elaboración, y sobre todo la calidad percibida por el consumidor, que es quien debe colocar a cada producto en su lugar concreto. Este es un concepto básico en la evolución de la empresa. Todos los productos que se elaboran, deben cumplir estos preceptos. En lo relativo a la seguridad alimentaria, las mejoras han sido constantes, y el colofón ha sido las nuevas instalaciones productivas, dotadas con las mejores condiciones en el capítulo de seguridad alimentaria.
¿Se les considera un referente dentro de la confitería y del mundo de los caramelos, cuáles cree usted que han sido los hitos que les han permitido llegar a esa imagen?
El Caserío es un referente en la confitería española debido a los siguientes motivos: un buen producto elaborado con los mejores ingredientes; procesos pensados en las necesidades del producto final; fidelidad a las formulaciones que han permitido diferenciarse.
Todos estos puntos, son los que han permitido a El Caserío no solo permanecer en el mercado durante tantos años, sino ser un referente dentro del mercado, por calidad, seguridad y confianza. Bajo esa imagen labrada durante tantos años, El Caserío ha ido abriendo el portafolio de productos, como consecuencia de las necesidades existentes en el mercado. El proceso siempre es el mismo. En primer lugar que producto demanda el mercado, y a partir de este punto, ver como se puede afrontar internamente ese proceso, partiendo siempre de la filosofía básica: calidad de ingredientes y procesos para un producto exquisito y diferente.
¿El Caserío de Tafalla muestra una importante inquietud por la innovación. Qué valor tiene para su empresa la misma?
La innovación es una necesidad de mercado para cualquier empresa de cualquier sector. El Caserío había venido innovando en solitario durante los últimos diez años. A partir del ejercicio de 2.009, se ha realizado una puesta en marcha del proceso de innovación programado contando con las herramientas y organizaciones que colaboran en la estructuración del proceso. Es el mismo espíritu innovador, pero con estructura y recursos propios y definidos. Todo este proceso se viene realizando con el objetivo de intentar ofrecer al mercado productos de largo recorrido, y de mercados diversificados, adaptando las innovaciones en función de la necesidad de cada nuevo proyecto. Es por tanto una garantía de futuro para la compañía.
Por otro lado, su sector se caracteriza por una necesidad de innovación constante, ¿hacia donde cree usted que debe caminar la innovación en su sector: hacia el producto, hacia el proceso.?
La innovación debe nacer de las necesidades y huecos de mercado existentes. A partir de aquí la innovación debe ser completa, en productos, procesos, organización y comercialización.
¿Nos puede hablar de los procesos innovadores en los que la empresa se encuentra inmersa actualmente?, ¿qué se pretende con los mismos?
El proyecto en el que se está trabajando actualmente se denomina "innofudge". Consiste en la elaboración de un caramelo grageado de chocolate, cuyo núcleo será de dulce de leche y textura masticable. El núcleo de dulce masticable, se va a formular con ausencia de un ingrediente fundamental hasta la fecha para los productos de esta textura, en concreto las grasas vegetales hidrogenadas. Esto implica una formulación y proceso propio que a través de exclusivamente ingredientes naturales, conseguir la textura masticable. La parte final será el comienzo de la actividad de chocolate para nuestros productos.
¿Cómo valora su participación en el Cluster Agroalimentario de Navarra? En qué beneficia su pertenencia a las empresas participantes?
El Cluster tiene el interés fundamental de aglutinar inquietudes y problemáticas comunes de las empresas agroalimentarias no siendo imprescindible que pertenezcan al mismo subsector. A mayor índice de participación, más acciones colaborativas en las distintas áreas se podrán poner en marcha. La puesta en común siempre consigue sinergias entre los participantes.