Cinco centros tecnológicos españoles, entre los cuales se encuentra el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, trabajan en el proyecto DINAMO para conseguir técnicas y procedimientos que permitan aplicar la nanotecnología al campo de la alimentación mediante el nanoencapsulado de principios activos. El proyecto, subvencionado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, cuenta con un presupuesto de 1,3 millones de euros.
DINAMO (Desarrollo de Nanoencapsulados para uso Alimentario) que finalizará en 2011, generará nuevos conocimientos en el desarrollo y aplicación de la nanotecnología en alimentación. Para ello, se investiga en la selección de materias primas funcionales que tengan la necesidad de ser encapsuladas para no perder sus propiedades beneficiosas para la salud. Igualmente, se está probando con diferentes materiales de recubrimiento aptos para uso alimentario que permitan alcanzar las dimensiones nanométricas y que garanticen su validez y seguridad para la alimentación humana. Este proyecto supone un alto grado de I+D+i puesto que implica el desarrollo de nuevas técnicas para introducir, por primera vez en España, la nanotecnología en el sector de la alimentación.
El Consorcio de centros tecnológicos está compuesto por la Fundación CARTIF de Valladolid que actúa como Coordinador; CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria) de Navarra; AINIA (Asociación de Investigación de la Industria Agroalimentaria) de Valencia; INBIOTEC (Instituto de Biotecnología) de León; y AZTI Tecnalia, del País Vasco
