Food 4 Future, Día 3: Screening de ingredientes, una estrategia para avanzar en el camino hacia la nutrición personalizada

Food 4 Future, Día 3: Screening de ingredientes, una estrategia para avanzar en el camino hacia la nutrición personalizada

La experta de CNTA Raquel Virto participó este jueves en una mesa redonda sobre herramientas ómicas enmarcada en la Red TECNOMIFOOD, dentro de la jornada de clausura de Food 4 Future. En su exposición, ha mostrado el potencial de los estudios en cultivos celulares, C. elegans o pez cebra para caracterizar ingredientes para reforzar la evidencia científica y adaptar las formulaciones a perfiles específicos de consumidores.

Mikel Arilla, técnico de Vanguardia y Tendencias de CNTA.
marilla@cnta.es

 

Uno de los desafíos que afronta la industria alimentaria es dar respuesta a la demanda de alimentos saludables por parte de los consumidores. Además, en el contexto post-COVID se ha incrementado el interés por alimentos funcionales que aporten bienestar físico y mental más allá de sus características nutricionales.

Una de las estrategias que ayudará a optimizar el desarrollo de este tipo de productos son las herramientas ómicas. Su implementación aporta ventajas de las que las empresas alimentarias pueden beneficiarse: por un lado, caracterizar ingredientes refuerza el rigor necesario para una evidencia científica sólida que sustenta las propiedades funcionales. Por otra parte, al determinar cómo se relacionan los ingredientes con el organismo humano, la aplicación de diferentes ómicas (metabolómica, proteómica, transcriptómica, lipidómica…) abre la puerta a formulaciones adaptadas a diferentes perfiles de consumidores, en clara conexión con la tendencia de la nutrición personalizada.

La caracterización de ingredientes previa a los estudios nutricionales puede ayudar a aportar mucha información que haga que estos últimos sean menos costosos en tiempo y dinero. Pero, ¿qué estudios o herramientas son las adecuadas para hacer ese screening?

En primer lugar, podemos señalar los cultivos celulares, que permiten realizar un gran número de estudios y obtener un conocimiento muy completo del mismo tipo de alimento. Otra herramienta con la que ya se están experimentando grandes avances son los estudios en ‘C. elegans’. Este nematodo cuenta con un organismo muy sencillo pero con muchas similitudes al de los seres humanos, por lo que es un modelo de estudio relevante y con capacidad de otorgar resultados adaptables posteriormente al diseño de producto para alimentación humana. Por último, otra herramienta que también ofrece un fácil mantenimiento, estudios muy inmediatos y similitudes con los humanos en lo que respecta a su organismo es el pez cebra.

Trabajar estas tipologías de modelos de estudio y complementarlas con la aplicación otras disciplinas ómicas ayudará a entender mejor la compleja relación entre el alimento y el organismo y, por tanto, a determinar el mejor enfoque médico para los estudios nutricionales. La personalización de las dietas suena aún como algo futurista, pero sin duda la aplicación de las ómicas va a allanar un camino que ya se ha empezado a recorrer.

No podemos olvidar que es necesario mostrar las ventajas que la aplicación de estos estudios y experimentos científicos pueden aportar a las propias empresas del sector agroalimentario interesadas en el desarrollo de alimentos o ingredientes funcionales o en la nutrición personalizada o de precisión. Ese es precisamente uno de los objetivos de la Red TECNOMIFOOD: crear una plataforma accesible para que la industria alimentaria pueda no solo entender sino también aplicar las ventajas competitivas de las ómicas.



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