High level conference on food authenticity and integrity

High level conference on food authenticity and integrity

Autor: Cristina Garrido,   Responsable de Seguridad Alimentaria de CNTA

El pasado 24 de junio asistí, en representación de CNTA, a la conferencia de alto nivel sobre fraude alimentario celebrada en Bruselas.

Garantizar la autenticidad es un desafío importante para la Unión Europea, que sólo se puede conseguir con la colaboración de todos los involucrados en la cadena alimentaria, desde las autoridades, los fabricantes y distribuidores, hasta el consumidor final, que está directamente involucrado en la detección y comunicación de actividades sospechosas.

En la conferencia participaron ponentes de diferentes países de la UE. A continuación paso a resumir las ponencias de mayor interés:

Desde el Ministerio de Economía Holandés Hans Hoogeveen, Director General for Agriculture and Nature Management planteó que:

  • La transparencia es vital y se debe aplicar tanto a nivel de producto, como de márgenes comerciales y también en el seguimiento de la trazabilidad.
  • Es muy importante responsabilizar a quien haya cometido una infracción, con sanciones firmes que sean realmente desincentivadoras.
  • Los modelos de autorregulación sectorial pueden aportar mucho en la lucha contra el fraude y el control de la autenticidad.
  1. Bongiovanni presidente EUROCOP, Confederación de Policías Europeas, habló de la importancia de la trazabilidad a través de toda la cadena, de los proyectos de integración sectoriales y de la importancia de la educación al consumidor desde la infancia, para conseguir consumidores informados y exigentes que colaboren de forma activa en la lucha contra el fraude.
  2. Sincovich (Senior Expert on IP crime en EUROPOL) presentó los resultados del proyecto “Opson V”. “Opson” se ha convertido en un modelo reconocido a nivel europeo que tiene como objetivos la lucha contra las organizaciones que participan en el crimen alimentario y la protección de la salud pública, primando la cooperación entre agencias a nivel internacional y con la participación del sector privado. La quinta edición, con 57 países participantes, se ha desarrollado entre noviembre de 2015 y febrero de 2016, y ha incluido temas como sustituciones, falsificaciones, adulteraciones, infracciones administrativas y otras modalidades de infracción con una prioridad que es la “delincuencia alimentaria organizada”.

Los resultados provisionales de “Opson V” son la incautación de 11.000 toneladas, 1,500.000 litros y 5.500.000 artículos alimentarios falsificados. Dentro de Opson también se realizan labores de formación para cubrir las lagunas detectadas.

  1. Marin Subdirector de la DG Santé expuso las políticas europeas y de los Estados Miembros contra el fraude. Actualmente no hay una definición a nivel de la UE de qué es fraude, pero se trabaja en 4 criterios: que haya una violación de la legislación, que haya intencionalidad, que haya una ganancia económica directa o por pérdidas para otros, y que haya un engaño al consumidor o al cliente intermedio.

A raíz de la crisis de la carne de caballo se creó un grupo de trabajo específico para luchar contra el fraude alimentario, que de momento ha generado dos grandes iniciativas: una red de puntos de contacto contra fraude alimentario (AAC por sus siglas en ingles) y dos planes coordinados de control sobre sustitución de especies uno para pescado y otro para miel (ya concluidos, el de miel se va a publicar en breve).

Además se está revisando el Reglamento Europeo 882/04 para incluir criterios más claros sobre el intercambio de documentos administrativos.

También presentó ejemplos del funcionamiento de la red como la detección de avellanas mezcladas con cacahuetes, aceitunas coloreadas con sulfato de cobre, carne de simio….

  1. Paul inspector general de la Autoridad Alimentaria Holandesa presentó la experiencia de su país, dando ejemplos como el de la carne de caballo, la carne importada ilegalmente desde China, los antibióticos en carne de pollo, el marisco de origen fraudulento, las hormonas de crecimiento ilegales….

Dijo que como inspectores siempre trabajan basándose en el análisis de riesgos e hizo una crítica hacia los esquemas de certificación privados, ya que hay empresas con certificados implicadas en casos de fraude.

Por este motivo han planteado a la Global Food Safety Initiative (GFSI) tres propuestas que actualmente están siendo debatidas: la realización de auditorías no anunciadas, la comunicación de los fallos detectados a las autoridades competentes y el establecimiento de sanciones ante fallos.

En cuanto a la legislación abogó por una mejora del artículo 19 del Reglamento Europeo 178/02 y la asignación de un tiempo máximo para comunicar los problemas a la Autoridad Competente.

Por último recalcó la importancia de destruir todo alimento retirado en un país para evitar que termine en otro con unos controles menos estrictos.

 

  1. Morling Director de la Agencia Británica de Seguridad Alimentaria (FSA) expuso la experiencia británica. Comenzó presentando que aunque el fraude alimentario y la lucha contra él han existido desde siempre, después de lo ocurrido con la carne de caballo se vió que era necesario liderarlo a nivel nacional de forma activa.

En su opinión las sanciones tienen que subir para desincentivar, porque ahora son demasiado baratas. Además cree que el fraude alimentario se debe tratar legalmente como un delito de forma que el delincuente tenga la certeza de que va a ser descubierto y de que se le va a aplicar la sanción correspondiente. Hasta ahora los delincuentes sabían que no eran perseguidos.

Afirmó que “delincuencia alimentaria ha habido siempre, lo nuevo es que organizaciones criminales elijan la alimentación como campo de actuación, y estamos viendo que hay una derivación del crimen organizado hacia este mundo”.

A nivel de la FSA han definido “crimen alimentario” como “una falta de honradez grave con impacto directo en la seguridad o la autenticidad de los alimentos”. Es una definición sin rango jurídico pero que a la FSA le funciona.

Expuso las siguientes lecciones aprendidas:

  • “Si ves algo di algo”, es una frase que se está asentando como forma de comunicar actividades sospechosas o extrañas. Es necesario animar a la denuncia de forma confidencial, se habla incluso de pagar a los informadores.
  • Debe quedar claro que el fraude alimentario es intolerable, todavía hay personas que lo ve bien.
  • Se deberían utilizar algoritmos de detección para estimar los casos de fraude.
  • Se necesitan recursos legales específicos.
  • Es necesario cooperar entre los sectores, las Administraciones Públicas (AAPP) tienen su papel, pero la industria también debe cooperar. Además es necesario aglutinar información de diferentes sectores, aprovechar los datos del dominio público, la información de las AAPP, la de la industria y los colaboradores / informadores.

 

  1. Elliot de la Queen´s University presentó el Proyecto Europeo de Integridad Alimentaria. El proyecto pretende proveer el estado del arte en cuanto a integridad alimentaria, crear un cuerpo de expertos en la materia y unir las investigaciones a nivel UE previas con las futuras.

Actualmente participan 200 organizaciones a nivel mundial, opina que conseguir estas redes es crucial porque el fraude es un fenómeno mundial. Ha habido 3 conferencias sobre este tema y en cada una ha habido más asistentes.

En esta universidad creen que “es seguro que va a haber otro escándalo alimentario en Europa no se sabe cuándo ni como pero lo habrá”. También opinan que la detección del fraude, en términos de análisis alimentarios, va unos 20 años por detrás de las analíticas en seguridad alimentaria.

Recientemente se ha creado una base de datos europea en materia de fraude (Food integrity network). Ahora se encuentra en la fase de recogida de información y la siguiente será valorar la fiabilidad.

 

Las últimas ponencias versaron sobre técnicas de análisis en materia de autenticidad.

  1. Ulberth del European Commission’s Joint Research Centre – Institute for Reference Materials and Measurements (JRC-IRMM) de la Comisión Europea comentó que se están desarrollando metodologías para identificar orígenes geográficos mediante la creación de una huella digital del alimento y su comparación con el original. Como ejemplo mencionó el “European Reference Centre for control in the wine sector” que tras recolectar datos de 25.000 muestras ha ayudado a establecer la huella dactilar del azúcar, fermentación y otros datos. Habló así mismo sobre las técnicas de análisis de ADN para identificar la sustitución de especies de pescado y sobre la adición de azúcar en miel donde se puede llegar a detectar hasta un 2%.
  2. Renaville del laboratorio Progenus habló sobre la detección de especies en carnes.

Comentó que lo primero es determinar si hay o no proteína exógena y que para ello hay 2 técnicas: ELISA, que es barato y rápido, pero no es específico, y análisis DNA que puede llegar a sensibilidades de 1/10.000.

La segunda estrategia es la cuantificación, mediante dilución, con el método europeo de la carne de caballo, con el método de adición de especies o con “easy fast”, para valorar si cumple requisitos legales y para ver si el producto corresponde con la etiqueta y el % de carne declarado.

 

En CNTA disponemos de un servicio de seguridad alimentaria, que apoya a nuestros clientes en la certificación de la seguridad alimentaria y en el control de calidad de sus productos y procesos productivos, y en consecuencia permite aumentar la confianza de los consumidores y cumplir con las exigencias legales. Más información sobre este servicio: https://www.cnta.es/servicios/seguridad-alimentaria.php



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