La tecnología y la sostenibilidad marcarán el futuro de la seguridad alimentaria

La tecnología y la sostenibilidad marcarán el futuro de la seguridad alimentaria

CNTA tuvo un protagonismo destacado en el 17º Congreso AECOC de Seguridad Alimentaria y Calidad, en el que presentó la startup NULAB. El papel de los centros tecnológicos, el Green Deal y otros retos para la industria se debatieron en la jornada celebrada en Madrid.

Autora: Inés Echeverría, directora del área I+D de CNTA
iecheverria@cnta.es

El pasado 18 de febrero acudimos al 17º Congreso AECOC de Seguridad Alimentaria y Calidad, donde CNTA participó con dos intervenciones:

– En la mesa redonda: “Conociendo el ecosistema de innovación en integridad alimentaria”.

– Presentando Nulab, la nueva startup que surge de CNTA, que desarrolla un software para medir en tiempo real parámetros de calidad y predecir la vida útil de los alimentos, basado en tecnologías NIR e hiperespectral.
El Congreso fue un extraordinario punto de encuentro de más de 300 profesionales, en el que se abordaron retos normativos, nacionales y europeos, retos sobre sostenibilidad, y retos tecnológicos y de innovación.

Los centros tecnológicos son clave para la transferencia tecnológica al sector industrial
Existe una visión compartida de que la innovación tecnológica jugará un papel imprescindible en la asunción de los retos globales del sector alimentario, así como en una comunicación transparente con la sociedad. En concreto, las tecnologías de mayor potencial que se pusieron en común en la mesa de innovación fueron:

– Digitalización, Big data y la inteligencia artificial
– Biotecnología
– Nutrición personalizada y microbiota
– Nuevas tecnologías de control de procesos & productos

Delegación de CNTA en AECOC. De izda. a dcha., Fernando Laguna, director del Área Comercial, Iván Nieto, CEO de NULAB, Inés Echeverría, directora del Área de I+D y Begoña Fernández, responsable del Área Comercial.

Parece claro que los centros tecnológicos jugaremos un papel esencial en la implantación de innovaciones tecnológicas que mejoren la competitividad del sector, y en este sentido CNTA tuvimos la oportunidad de hablar de nuestra participación en el proyecto TECNOMIFOOD (de la convocatoria Cervera), en el que 5 centros tecnológicos punteros desarrollamos una plataforma en base a tecnologías ómicas, que permitirá a las empresas españolas el desarrollo eficiente y en base a evidencias científicas de ingredientes y alimentos funcionales.

Green Deal: objetivos de la cadena alimentaria y estrategia “De la granja a la mesa”
El pasado 17 de febrero se publicó la hoja de ruta de dicha estrategia, que estará abierta a consulta pública durante las próximas 4 semanas, y que busca:

• Garantizar una producción primaria sostenible
• Estimular las prácticas sostenibles de procesamiento de alimentos, venta minorista, hospitalidad y servicios de alimentos
• Promover el consumo sostenible de alimentos, facilitando el cambio hacia dietas saludables y sostenibles
• Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos

Asimismo, se revisaron los retos de la calidad y la seguridad alimentaria desde la perspectiva europea, publicados en junio de 2019 en el Eurobarómetro de la Seguridad alimentaria, publicado por la EFSA.

 

Impacto medioambiental, enfermedades ligadas a la alimentación y transparencia: prioridades para AESAN
Ana Canals, vocal asesora de AESAN, y Paloma Cervera, Subdirectora General de Alertas y Programación del Control Oficial, repasaron lo principales retos a los que se enfrenta la SA en Europa y España, así como los principales proyectos planteados en AESAN para adaptarse y afrontar dichos retos, y que pasan por:

– El cambio climático, que reduce la superficie agrícola, así como los riesgos emergentes derivados
– El incremento de la población mundial
– El alto nivel de desperdicio alimentario
– El impacto medioambiental de la contaminación por plástico
– El incremento de la prevalencia de enfermedades ligadas a la alimentación
– La necesidad de transparencia buscando una mayor confianza de los consumidores en el sistema alimentario y en las administraciones competentes

Sobre estas premisas, repasaron las diferentes actuaciones de la AESAN en el futuro cercano:
– Revisión de normas de higiene
– Actuaciones y normativas para mejorar las propiedades nutricionales de los alimentos. Por ejemplo, el reglamento europeo que limita el contenido en grasas trans o la solicitud al comité científico de AESAN para definir las categorías y sistemas de clasificación del nivel de procesado de los alimentos
– Novedades en Control oficial que pretender reforzarlo, actualizarlo y armonizar con las CCAA y las entidades locales
– Red de alertas: además de los trabajos de coordinación con las CCAA, destacar la “Guía nacional de activación sobre la gestión de retirada de producto en casos de alerta” que recientemente ha elaborado la OPSA (Órgano de trabajo para la Seguridad Alimentaria) de AECOC, y que actualmente está analizando AESAN
– Acciones en transparencia y comunicación buscando incrementar la confianza del consumidor

Los bioplásticos biodegradables/compostables no están encontrando aplicaciones masivas como envase alimentario
Montse Castillo, de Repaq Consulting, nos habló del uso del plástico en el envasado y embalaje alimentario y afirmó que los bioplásticos biodegradables y compostables sí que son una excelente alternativa para usos específicos, como bolsas y menaje alimentario de un solo uso, usos agrícolas, pesqueros (para minimizar el impacto de su vertido frente a los plásticos convencionales), o en usos específicos como sobres monodosis, que quedan muy manchados por su contenido y se recogen en la fracción orgánica.

Los materiales alternativos al plástico que más se están desarrollando en estos momentos son los plásticos de origen renovables no compostables, como puede ser el bioPET a partir de biomasa, que se usa en combinación con PET fósil, o también el bio Polietileno.

No existe una solución fácil al grave problema medioambiental del vertido incontrolado de plásticos, pero en cualquier caso, en opinión de Montse, pasa por:

Aplicar el eco-diseño y la herramienta del análisis de ciclo de vida, para ajustar la funcionalidad deseada en el diseño de los sistemas de envasado alimentarios, minimizando su uso y buscando en cada caso una menor huella ambiental
Co-responsabilidad a lo largo de la cadena de suministro y uso de los envases plásticos: la concienciación social para la recogida selectiva evitando el vertido incontrolado es también esencial para acometer el problema
Desarrollo de nuevos modelos de economía circular: por ejemplo, combinar el uso de plásticos de origen fósil y renovables y promover su re-utilización y reciclado, minimizando la valorización energética y el compostaje y por supuesto el vertido.



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