CNTA avanza en el desarrollo de herramientas que permiten determinar el potencial probiótico de los microorganismos

Entre los consumidores se está dando un interés creciente por los alimentos que pueden contribuir a mejorar la microbiota intestinal y, más en concreto, por los probióticos. Se trata de una tendencia en alza que entronca con la demanda de alimentos más saludables. No obstante, introducir ingredientes probióticos en los productos plantea dos retos a la industria alimentaria. Por un lado, la necesidad de garantizar que el efecto beneficioso para la salud está basado en la evidencia científica. Por otra parte, afianzar que el consumo de esos ingredientes es seguro. Para ayudar a superar esos desafíos, CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria) está avanzando en el desarrollo de diferentes metodologías de tests in vitro en el marco del proyecto BIOFOOD, financiado por el Gobierno de Navarra.

Estas metodologías están diseñándose con el objetivo de ofrecer una primera evaluación sencilla y accesible de diferentes parámetros de interés. Uno de los ámbitos donde más se está poniendo el foco es la resistencia de los microorganismos a determinados agentes. Por ello, una de las técnicas que CNTA ha desarrollado está orientada a evaluar si las cepas candidatas son resistentes a antibióticos, siguiendo los lineamientos de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para contribuir a demostrar su seguridad.

Otra metodología que ya se ha puesto a punto determina la resistencia frente a simulantes de jugos gástricos y pancreáticos, así como a sales biliares. Con ella, es posible es evaluar si los microorganismos serían capaces de resistir a las condiciones del estómago e intestino durante su pasaje por el tubo digestivo, y alcanzar el colon para ejercer su efecto beneficioso.

 

Otros tests para evaluar la funcionalidad de las cepas

Para ampliar el abanico de herramientas que permitan una primera aproximación al potencial probiótico de los microorganismos, CNTA se encuentra desarrollando otras pruebas centradas en evaluar la funcionalidad de las cepas candidatas. En primer lugar, se está abordando la determinación de ácidos grasos de cadena corta, compuestos producidos por probióticos que están relacionados con efectos beneficiosos para el ser humano. También se está trabajando en poner a punto la determinación de la acción antimicrobiana de las cepas candidatas frente a patógenos o bacterias relacionadas con problemas gastrointestinales.

Otras propiedades funcionales cuya metodología de evaluación se está definiendo son la capacidad de estos microorganismos para hidrolizar sales biliares, un aspecto vinculado con la reducción de los niveles de colesterol sérico; y de producir actividad β-galactosidasa, enzima relacionada con una mejora en nuestra capacidad de absorción de azúcares.

Por otro lado, CNTA pretende avanzar en el desarrollo de una metodología que evidencie la capacidad por parte de los candidatos a probióticos de adherirse a superficies, porque esta propiedad puede estar vinculada a su capacidad para establecer un equilibrio con la microbiota intestinal.

Todos estos test in vitro desarrollados en el marco de BIOFOOD buscan seguir contribuyendo a robustecer la evidencia científica en torno a las propiedades probióticas de los microorganismos y a garantizar que se adecúan a las exigencias materia de seguridad alimentaria.

Cabe destacar que BIOFOOD forma parte de la convocatoria de Proyectos Estratégicos 2019-2021 de Gobierno de Navarra. Entre las entidades participantes de este proyecto se encuentra el Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra, que colabora con CNTA en la evaluación in vivo de los microorganismos candidatos a probióticos, estudiando en roedores si la ingesta de estos microorganismos produce efectos beneficiosos en parámetros relacionados con la obesidad.

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