Food Start Tech: el emprendimiento innovador y colaborativo llega a la industria alimentaria

Catorce empresas, referentes del sector alimentario, participan en el proyecto: Aceitunas del Guadalquivir, Agro Sevilla, Azucarera, Borges, Budenheim, Calidad Pascual, Congelados de Navarra, Florette, Grupo APEX, Grupo Helios, Grupo Palacios Alimentación, Grupo Riberebro, Mahou San Miguel, y Tabuenca.

La plataforma trata de dar respuesta a los retos que afronta actualmente la industria: mayor transparencia del origen de los productos, alimentos con menos aditivos, pero con el mismo sabor y proteínas alternativas a la carne, entre otros.

Este enfoque colaborativo pretende confirmar la hipótesis de que, juntos -grandes corporaciones, startups y CNTA- aceleran el desarrollo tecnológico

Pamplona, 3 de julio de 2019.- Si de algo trata la innovación abierta es de saber escuchar al otro y de tener la mente abierta para conocer nuevas fórmulas de colaboración y co-creación, sin miedo a explorar lo desconocido. Todo ello supone un cambio de cultura en las grandes corporaciones que adquiere cada vez más relevancia también en nuestro país. Precisamente de esta necesidad de adaptación al cambio surge el proyecto Food Start Tech. La iniciativa está promovida por el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación (MAPA) que, en su segunda edición, pretende, de nuevo, unir las necesidades de la industria alimentaria con las capacidades tecnológicas de CNTA y las nuevas propuestas, oportunidades y soluciones que ofrecen las startups.

“Cada día surgen oportunidades de colaboración que necesitan un ecosistema, una especie de marco bajo el que poder hacer realidad esas alianzas. Desde CNTA pretendemos facilitar esas sinergias y formar parte activa de las mismas para lograr mejorar la competitividad del sector agroalimentario y aportar una innovación de valor en el mercado”, ha comentado el director general del centro, Héctor Barbarin. “Food Start Tech supone una oportunidad para facilitar y fortalecer la colaboración entre grandes empresas, startups y CNTA para generar conocimiento compartido”.

 Food Start Tech es una plataforma para que los representantes de la industria alimentaria que forman parte del proyecto, startups y CNTA colaboren entre sí de una forma distinta a la habitual, para innovar, abordar los retos de la industria, crear nuevas oportunidades de crecimiento en el mercado y potenciar una innovación de mayor valor que llegue al consumidor. La puesta en marcha de actividades como una sesión de Venturing Co-creación sobre etiquetado inteligente cuyo objetivo es diseñar, entre todos, un prototipo de etiquetas que cuentan historias, y la creación de un equipo de empresas para la co-creación colaborativa y el desarrollo de un nuevo producto alimentario son algunos ejemplos de proyectos colaborativos que están actualmente en marcha dentro del marco de Food Start Tech. No se trata solo de idear, si no de avanzar en colaboración hacia un mismo objetivo: dar respuesta a lo que los consumidores están demandando.

El equipo Food Start Tech Corporate

Uno de los actores principales de este proyecto es la industria alimentaria, representada por un total de 14 empresas, 4 más que en la pasada edición. El equipo Food Start Tech Corporate es el responsable de definir los retos, transversales a la industria alimentaria, sobre los que se pondrá el foco a lo largo del proyecto. Todas las empresas son altamente innovadoras y están abiertas a explorar nuevas fórmulas de colaboración y búsqueda de ideas. Este año forman parte del equipo Corporate: Aceitunas del Guadalquivir, Agro Sevilla, Azucarera, Borges, Budenheim, Calidad Pascual, Congelados de Navarra, Florette, Grupo APEX, Grupo Helios, Grupo Riberebro, Mahou San Miguel, Grupo Palacios Alimentación y Tabuenca.

 Todas estas empresas comparten la idea de que el sector vive un momento excepcional: nunca antes se había visto que la oportunidad de crecer y de crear impacto se encontraran de forma tan directa. Hoy, más que nunca, se están dando grandes cambios en el sector alimentario: una hamburguesa que tiene la textura y el sabor de la carne pero que sin embargo está hecha a base de proteína vegetal, la cada vez más de actualidad tendencia Clean Label, que hace referencia a 3 demandas del consumidor: alimentos libres de aditivos, listas de ingredientes reconocibles y naturales y alimentos menos procesados; así como la implantación de la tecnología blockchain para conseguir conocer el origen y la historia de los productos.

Para no quedarse atrás en un entorno tan cambiante, en el que el consumidor y sus demandas juegan un papel central, parece obligatorio que las empresas busquen fórmulas de colaboración que lleven a generar oportunidades de innovación para los consumidores. En palabras de Héctor Barbarin, “la comida es un proceso colaborativo y social, literalmente, nuestra sociedad se forma alrededor de la comida. Es lo que nos une. Por ello creemos que construir una comunidad alrededor de la comida tiene mucho sentido”.

Retos transversales para dar respuesta a las demandas del consumidor

La definición de los retos constituye el momento clave del proyecto ya que todas las actividades que se llevarán a cabo a lo largo de esta segunda edición pondrán el foco en ellos, precisamente para tratar de darles respuesta. La primera reunión del equipo Corporate se llevó a cabo hace unos días y los retos han quedado definidos de la siguiente manera:

  1. Clean label: trataremos de dar respuesta a la creciente demanda de “etiquetado limpio”, a través de la búsqueda de ingredientes y saborizantes naturales, que permitan ofrecer soluciones “sin aditivos” así como tecnologías que faciliten la reducción de aditivos y/o ingredientes.
  2. Mejora de perfil nutricional (“sin”, “reducido”): con el objetivo de reducir azúcar, sal y grasas en los productos sin modificar el sabor ni la textura, buscaremos ingredientistas que estén desarrollando soluciones y busquen empresas con las que colaborar en el desarrollo y/o validación de las mismas.
  3. Productos funcionales: avanzaremos en la búsqueda de soluciones alimentarias que tengan efectos beneficiosos para la salud de los consumidores y que sean fáciles de ingerir. Se trata por tanto de buscar productos alimenticios con características funcionales, así como ingredientes innovadores funcionales.
  4. Seguridad alimentaria y calidad: en la actualidad hay muchas soluciones y tecnologías en desarrollo, tanto en el ámbito de la planta industrial (análisis en fábrica y en continuo) como en el del consumidor (con cada vez un mayor acceso a la tecnología a través del móvil). Para poder evaluar estas nuevas tecnologías, las empresas que estén interesadas podrán formar parte de pilotos y validaciones en este ámbito de tanto interés para la industria alimentaria.
  5. Proteínas alternativas: la demanda de productos ricos en proteínas alternativas a la carne no para de crecer. Para conocer las últimas novedades en este ámbito trataremos de descubrir nuevos productos alimentarios ya en el mercado, nuevos ingredientes ricos en proteínas (insectos, algas, vegetales, setas etc.) que se puedan incluir en formulaciones de productos existentes y nuevas tecnologías para la producción de alimentos con proteínas alternativas.
  6. Subproductos y vertidos: debido a la creciente conciencia medioambiental y a la preocupación de las empresas por cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible, se decide incorporar este reto como novedad de 2019. A través de un enfoque exploratorio identificaremos posibles sinergias y colaboraciones en la gestión agrupada de ciertos deshechos.

Un triángulo colaborativo

 A través de Food Start Tech se pretende confirmar la hipótesis de que, juntos, grandes corporaciones, startups y CNTA, aceleran el desarrollo tecnológico y la innovación de valor. En concreto, el papel de las startups cobra mucho sentido en un proyecto de estas características, en el que participarán aquellas que aporten soluciones a los retos de la industria alimentaria. Food Start Tech les facilitará el encuentro con grandes empresas de referencia en el sector gracias a la puesta en marcha de actividades que buscan facilitar la co-creación de soluciones innovadoras y de las que pueden surgir futuros acuerdos y colaboraciones.

Las empresas del equipo Corporate tendrán la oportunidad de trabajar de una manera diferente y, a través de metodologías que se suelen utilizar en el mundo startup (agile, design thinking y lean, entre otras), salir de su día a día y poder encontrar espacios en los que abrir la mente y encontrar soluciones compartidas. CNTA cierra este triángulo colaborativo aportando su conocimiento del sector como centro tecnológico de referencia en nuestro país. Uno de los objetivos del centro es mejorar la competitividad del sector agroalimentario y la puesta en marcha de iniciativas como Food Start Tech trata, precisamente, de facilitar sinergias que lleven a una innovación de mayor valor en el mercado que dé respuesta a las necesidades tanto de las empresas como de los consumidores.

Sobre CNTA

El Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) es una asociación privada sin ánimo de lucro creada en 1981 por iniciativa de la Asociación Industrial de Conservas Vegetales del Valle del Ebro, con el objetivo de contribuir al desarrollo e innovación de las empresas alimentarias y por extensión, favorecer la competitividad del sector. CNTA ha evolucionado conforme a las exigencias del entorno y demandas del mercado agroalimentario para conseguir cubrir cualquier necesidad tecnológica de cualquier subsector de la industria agroalimentaria.

CNTA hoy es un centro tecnológico que tiene el propósito de ser un referente nacional y de contribuir a la mejora de la competitividad y de la calidad de todo el sector agroalimentario. Como todo centro tecnológico desarrolla dos tipos de actividad: por un lado, se dota de conocimiento, a través de los proyectos de investigación financiados en ocasiones por las administraciones europeas, nacionales y autonómicas, y por otro lado traslada el conocimiento adquirido a las empresas a través del desarrollo de proyectos de I+D, de los servicios tecnológicos que presta y de la formación que imparte. Para ello cuenta con un equipo total de 150 personas, entre las que se encuentra un gran número de tecnólogos altamente cualificados. CNTA tiene la vocación de estar en vanguardia, alcanzar la excelencia tecnológica, orientar sus actividades a la obtención de resultados y adquirir un compromiso con cada cliente y socio. Todo ello con el objetivo de ayudar a la industria a resolver sus retos y a diferenciarse en el mercado.

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